Preocupación por la caída en las coberturas de vacunación en Argentina

Los últimos datos oficiales de la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles muestran que, durante 2023, la mayoría de las jurisdicciones del país quedó por debajo del 80–95% de cobertura necesario para alcanzar la inmunidad de rebaño y proteger a quienes no pueden vacunarse. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y gran parte del territorio nacional aparecen “en rojo” para buena parte de las vacunas del calendario.

Según el informe actualizado al 18 de diciembre de 2024, las coberturas más preocupantes incluyen:

  • Hepatitis B (previene cirrosis y cáncer hepático): sólo el 68,10% de los nacidos vivos recibió la vacuna inicial.
  • BCG (tuberculosis): alcanzó el 73,81% de los infantes.
  • Quíntuple/Séxtuple (difteria, tétanos, tos convulsa, hepatitis B, Hib y polio): la primera dosis tiene un 80% de cobertura, pero la tercera cayó al 68,79%.
  • Antineumocócica (meningitis y neumonía): la segunda dosis se aplicó en el 75,04% de los niños.

Este descenso coloca en riesgo la reaparición de enfermedades que la vacunación había prácticamente erradicado. Como advierte la pediatra e infectóloga Dra. Mariana Rossi, “no alcanza con contar con vacunas en depósito: la clave es que cada dosis llegue a tiempo a brazos de bebés y niños. Estos índices muestran lagunas que ponen en jaque la protección colectiva.”

El escenario se agrava en la CABA, donde varias inmunizaciones quedaron alrededor del 70%, muy por debajo del 95% recomendado para mantener el virus a raya. En provincias del norte y el litoral argentino, también se registraron coberturas inferiores al 75% en múltiples dosis, según el mismo relevamiento.

El “ciclo de abandono” que propone José Martínez, epidemiólogo del Ministerio de Salud, describe cómo “el primer acercamiento al centro de salud genera confianza, pero la continuidad al completar esquemas se dificulta por barreras logísticas, desinformación y, en muchos casos, falta de seguimiento del calendario”.

Ante este panorama, organismos como la Sociedad Argentina de Pediatría y la Sociedad Argentina de Vacunología instan a reforzar:

  1. Búsqueda activa de menores con dosis pendientes.
  2. Campañas territoriales con vacunatorios móviles en barrios vulnerables.
  3. Refuerzo de la comunicación clara sobre la seguridad y eficacia de las vacunas.
  4. Capacitación al personal de salud para garantizar citas oportunas y seguimiento de esquemas.

Los especialistas coinciden: si las coberturas no se recuperan con urgencia, podrían reactivarse brotes de difteria, tos convulsa, meningitis y hepatitis B, poniendo en riesgo especialmente a los lactantes y a quienes padecen enfermedades crónicas. La vacunación, insisten, es la herramienta más efectiva para prevenir estas patologías.

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